460 Stephen Krashen 2 – Cómo aprender español con input comprensible

Episodio 460
Escucha
Escucha una vez para captar la idea general. Luego, sigue la transcripción y repite frases útiles en voz alta.

DESCARGA Y ESTUDIA

Recursos del episodio

LECCIÓN COMPLETA

Lee la transcripción

Sigue la transcripción mientras escuchas y repite en voz alta las frases y expresiones más útiles.

Orden recomendado: escucha una vez, luego lee mientras escuchas y, por último, vuelve a escuchar sin el texto.

En este episodio:

¿Cuanto más difícil es el español que escuchas, más aprendes? No necesariamente. Hoy veremos una de las ideas clave de Stephen Krashen: el input comprensible.

En la segunda parte, Diego busca el material perfecto para aprender español… y pasa de la física cuántica a algo mucho más simple antes de encontrar el punto justo.

¡Hola! ¿Cómo estás? Soy Óscar. Gracias por acompañarme una semana más.

Consigue el texto del episodio en la sección del pódcast en unlimitedspanish.com.

En el episodio anterior hablamos de una situación bastante común. Sabes una regla, quieres decir algo, pero empiezas a analizar tanto la frase que casi necesitas cinco minutos para pedir un café.

Hoy quiero hacerte otra pregunta: ¿qué español deberías escuchar para mejorar? ¿El más difícil que puedas encontrar o… muy fácil?

Imagina que tienes un nivel intermedio y decides escuchar una conferencia sobre física cuántica para especialistas. En español, claro. Empieza el vídeo y, después de un minuto, no entiendes casi nada. Pero tú piensas:

—Esto tiene que ser buenísimo para mi español porque es muy difícil.

Bueno… no necesariamente.

Aquí llegamos a una de las ideas más conocidas de Stephen Krashen: la hipótesis del input.

La palabra input se utiliza para hablar de todo el idioma que recibes: lo que escuchas y lo que lees. Según Krashen, para adquirir el idioma ese input tiene que ser, sobre todo, comprensible. Es decir, tienes que poder entender el mensaje, aunque no entiendas necesariamente cada palabra.

Por ejemplo, imagina que escuchas:

—Llegué al hotel, dejé la maleta en la habitación y bajé a recepción porque necesitaba otra almohada.

Quizá no sabes qué significa almohada, pero entiendes la situación. Estamos en un hotel, hay una habitación y, por el contexto, puedes acabar deduciendo que una almohada es esa cosa donde pones la cabeza para dormir.

El contexto te ayuda. Y eso es muy diferente de escuchar diez frases seguidas en las que prácticamente todo es nuevo.

Krashen utilizó la expresión i + 1. No hace falta convertirla en una fórmula matemática complicada. La idea es sencilla: partes de algo que ya puedes comprender y, dentro de ese mensaje, encuentras algo que está un poco por encima de tu nivel actual.

Un pequeño paso. No veinte.

Así que, si entiendes claramente la mayor parte de un episodio y aparecen algunas palabras o estructuras nuevas, probablemente estás en una buena situación para seguir avanzando.

Pero también podemos irnos al extremo contrario. Imagina que ya tienes un nivel B2, intermedio alto, y durante tres meses escuchas solamente:

—Hola. Me llamo Ana.

—Tengo un perro.

—Mi perro es blanco.

Lo entiendes todo perfectamente. Quizá demasiado perfectamente.

Ese contenido puede servir para repasar, pero si nunca encuentras nada nuevo, tienes pocas oportunidades de avanzar. Así que buscamos un equilibrio: contenido comprensible, pero con algo de novedad.

Ahora bien, Krashen añadió otra idea que me parece especialmente interesante. Porque puedes tener un material fantástico, perfectamente adaptado a tu nivel… y aun así pasarlo fatal.

Imagínate dos estudiantes escuchando exactamente el mismo audio. El primero piensa:

—Entiendo bastante. Esa palabra no la conozco, pero no pasa nada. Continúo.

El segundo, en cambio, piensa:

—¡No conozco esa palabra!

Cinco segundos después:

—¡Otra! ¡Dos palabras que no conozco!

Y un minuto más tarde:

—Mi español es horrible. Nunca aprenderé.

Mismo audio, mismo nivel… pero una experiencia completamente diferente.

Aquí aparece lo que Krashen llamó el filtro afectivo. Según esta hipótesis, factores como la ansiedad, el miedo, la falta de confianza o una presión excesiva pueden dificultar la adquisición.

A mí me gusta imaginarlo como una radio con interferencias. La señal está ahí, pero hay tanto ruido que cuesta concentrarse en el mensaje.

Y esto me recuerda a algo que seguramente has experimentado alguna vez. Estás tranquilamente en casa escuchando español y entiendes bastante. Al día siguiente, alguien te habla en español de repente, te pones nervioso y parece que tu nivel ha bajado tres niveles en dos segundos.

¿Dónde se ha ido todo tu español?

No ha desaparecido. Estás nervioso.

Por eso yo no creo que aprender un idioma tenga que convertirse constantemente en un examen. Naturalmente, habrá momentos incómodos. Hablar otro idioma implica cometer errores, no entender algo y encontrarte con situaciones nuevas.

Pero una cosa es tener un pequeño reto y otra vivir permanentemente pensando:

—¡Cuidado! ¡Un error!

Así que podemos resumir el episodio de hoy con dos ideas muy sencillas.

Primera: busca mucho español que puedas entender aunque no entiendas todas y cada una de las palabras.

Segunda: no conviertas cada palabra desconocida en una emergencia nacional.

Tu cerebro tiene trabajo que hacer. Déjalo trabajar.

En el próximo episodio terminaremos esta pequeña serie hablando de otra idea de Krashen: el orden natural.

¿Quieres seguir practicando para hablar con más fluidez?

Continúa aprendiendo con uno de mis cursos completos en audio.

Cursos de Unlimited Spanish

Mini-historia

Pero ahora vamos con una mini-historia: primero te daré información y después te haré preguntas. Intenta responder rápido, aunque sea con pocas palabras; así practicarás sin traducir mentalmente.

Y vuelve Diego. Después del problema que tuvo con el café en el episodio anterior, ha decidido buscar el material perfecto para aprender español.

Naturalmente, lo hará todo mal antes de hacerlo bien. Empecemos.

Diego decidió aprender español escuchando el contenido más difícil que pudiera encontrar.

¿Quería Diego buscar contenido fácil?

No. Diego no quería contenido fácil. Quería el contenido más difícil que pudiera encontrar.

¿Diego decidió escuchar el contenido más difícil que…?

Pudiera encontrar. El contenido más difícil que pudiera encontrar.

¿Qué quería aprender?

Español. Diego quería aprender español.

¿Cómo quería aprender?

Escuchando contenido muy difícil.

Diego encontró una conferencia en español sobre física cuántica y no entendió prácticamente nada.

¿Qué encontró Diego?

Una conferencia sobre física cuántica.

¿Estaba la conferencia en español?

Sí. Estaba en español.

¿Entendió Diego casi todo?

No. No entendió prácticamente nada.

¿Sobre qué trataba la conferencia?

Sobre física cuántica. Una conferencia muy fácil… si eres físico cuántico.

Después de diez minutos, Diego estaba nervioso, frustrado y convencido de que su español era terrible.

¿Cuánto tiempo escuchó?

Diez minutos. Diego escuchó durante diez minutos.

¿Cómo estaba después de esos diez minutos?

Nervioso y frustrado. Después de esos diez minutos, Diego estaba nervioso y frustrado.

¿Pensaba que tenía un español fantástico?

No. Pensaba que su español era terrible. No fantástico.

¿Estaba relajado?

No. Diego no estaba nada relajado.

Entonces Diego hizo exactamente lo contrario y empezó a escuchar solamente frases para principiantes.

¿Continuó con la física cuántica?

No. Hizo exactamente lo contrario. De hecho, empezó a escuchar solamente frases para principiantes.

¿Qué empezó a escuchar?

Frases para principiantes. Diego empezó a escuchar frases para principiantes.

¿Eran frases para expertos?

No. No eran frases para expertos. Eran frases para principiantes.

¿Pasó Diego de buscar el contenido más difícil que pudiera encontrar a escuchar frases para principiantes?

Sí. Pasó de buscar el contenido más difícil que pudiera encontrar a escuchar frases para principiantes.

Durante semanas escuchó «Hola, me llamo Ana» y «Tengo un perro», hasta que empezó a aburrirse muchísimo.

¿Escuchaba Diego la frase «Ana tiene un gato»?

No, no esa frase. Lo que escuchaba eran frases como «Hola, me llamo Ana» y «Tengo un perro».

¿Las escuchó durante cinco minutos?

No. Las escuchó durante semanas.

¿Durante cuánto tiempo escuchó ese tipo de frases?

Durante semanas. Las escuchó durante semanas.

¿Empezó a divertirse o a aburrirse?

A aburrirse. Diego empezó a aburrirse muchísimo.

Finalmente, Diego encontró un pódcast sobre cocina que entendía bastante bien, aunque aparecían algunas palabras nuevas.

¿Qué encontró finalmente? ¿Un pódcast sobre qué?

Sobre cocina. Un pódcast sobre cocina.

¿Entendía bien el pódcast?

Sí. Lo entendía bastante bien.

¿Entendía absolutamente todas las palabras?

No. No las entendía todas. Había algunas palabras nuevas.

¿Era demasiado fácil o demasiado difícil? ¿O ninguna de las dos cosas?

Ninguna de las dos. Diego entendía el pódcast bastante bien, pero también encontraba palabras nuevas.

Diego siguió escuchando contenido comprensible y decidió dejar de preocuparse cada vez que aparecía una palabra desconocida.

¿Qué siguió escuchando?

Contenido comprensible. Diego siguió escuchando contenido comprensible.

¿Dejó Diego de escuchar ese contenido?

No. Siguió escuchándolo.

¿Qué decidió dejar de hacer?

De preocuparse. Decidió dejar de preocuparse cada vez que aparecía una palabra desconocida.

¿Seguía preocupándose por cada palabra desconocida?

No. Decidió dejar de preocuparse por cada palabra desconocida.

Muy bien. Este es el final de la mini-historia.

Diego empezó con física cuántica. Después pasó a «Hola. Me llamo Ana».

Quizá el cambio fue un poco extremo.

Por suerte, finalmente encontró el punto intermedio: contenido que podía seguir con facilidad, pero que también le ofrecía cosas nuevas.

Y además descubrió algo importante: no hace falta activar una alarma cada vez que aparece una palabra desconocida.

Si entiendes el mensaje, continúa.

Bien, en este ejercicio has encontrado estructuras como:

• quería aprender

• no entendió

• empezó a escuchar

• siguió escuchando

Si quieres seguir practicando conmigo con contenido comprensible, mini-historias y puntos de vista como estos, encontrarás mis cursos completos en unlimitedspanish.com.

Nada más por hoy.

¡Cuídate y hasta la próxima!

¿Quieres seguir practicando para hablar con más fluidez?

Continúa aprendiendo con uno de mis cursos completos en audio.

Cursos de Unlimited Spanish
logo
Privacy Overview

This website uses cookies to provide you with the best user experience possible. Cookie information is stored in your browser and performs functions such as recognizing you when you return to our website and helping our team to understand which sections of the website you find most interesting and useful.

We never store personal information.

You have all the information about privacy, legal rights, and cookies on our Cookie Policy page.